Libra

La Balanza

De 24 de septiembre a 23 de octubre. Signo cardinal, de aire, gobernado por Venus. Uno no esperaría encontrar a Venus como gobernador de Libra (tiene poco en común con el otro signo venusiano, Tauro), pero Venus, como vimos en el anterior capítulo, representa la armonía y de ese modo puede promover un equilibrio apropiado, no sólo entre las personas sino también dentro del individuo. Así el tipo de Libra es de fácil manejo, diplomático, apacible y tolerante.
Siendo el otro signo equinoccial, Libra es el número opuesto de Aries, y bien podemos imaginar que pudiera hacer a Aries algún bien. Pero esto va en contra de la opinión de la mayor parte de los astrólogos, quienes creen que dos signos, cualesquiera que sean, separados 180° tienen que ser opuestos el uno al otro en todos los sentidos, del mismo modo que los planetas cuando están en «oposición». Hay, sin embargo, una minoría que opina que tales signos deberían naturalmente complementarse uno con otro, y ciertamente los signos de los equinoccios de la primavera y el otoño parecerían ser un ejemplo.
Obsérvese que Libra es el único de los signos que es inorgánico; así parece completamente acertado que Varley resuma «sus nociones elementales» como sigue: «Libra, con independencia de su apariencia en el horóscopo del mundo, para mediar el Zodíaco horizontalmente y para equilibrar el signo de Aries, se ha descubierto que significa líneas rectas y construcciones regulares, y la sublime e ininterrumpida línea del horizonte en el mar; representa también el color azul del cielo y las distancias.» Nosotros podríamos añadir, pensando en este panorama marítimo azul, que esa Venus que gobierna a Libra es más la Venus Anadiomena de Botticelli, que la diosa sensual que animó a la Esposa de Bath.
El cuadro que emerge de la persona de Libra es sociable, culto, cortés, quizás demasiado jovial para brillar en las embajadas. Parece ser humanista, empírico, ecléctico y casi carente por completo de agresividad. Haría lo indecible por la paz y encuentra muy difícil el decir no. Quizás su virtud principal sea la de que puede ver los dos lados de una cuestión; su principal fallo: el que es influido con demasiada facilidad. En cuanto a la mujer de Libra, es en extremo soignée. Barbault incluye entre los tipos de Libra a Erasmo, Catherine Mansfield, Gandhi, el apóstol de la no violencia, y como sus pintores típicos, Boucher y Watteau. Libra difícilmente podría asustar a nadie.