Los Planetas

En una ciudad moderna tendemos al no advertir las estrellas. Pero aún hoy día cuando estamos solos, en el campo, caen casi forzosamente sobre nosotros y todavía excitan la admiración y una especie de afecto lejano. Para las civilizaciones antiguas, en especial para las que gozaban de cielos claros, las estrellas eran extremadamente familiares y al mismo tiempo en extremo desconcertantes.
Desde muy temprano, se observó (especialmente por pastores y navegantes) que aunque parece que el Sol, la Luna y otros astros andan vagando de un sitio para otro, en realidad no se desvían hacia ninguna parte en los cielos, sino que se mantienen dentro de un curso definido, el cual finalmente se denominó el Zodíaco y fue dividido en 12 partes, recibiendo los mismos nombres que las 12 constelaciones.
Los antiguos decidieron que la posición de los planetas dentro del Zodíaco debía de ser lo que afectaba a los seres humanos.