Urano

Como han observado los astrólogos modernos, el jeroglífico de Urano es como una antena de televisión y ahora están de acuerdo en que, entre otras cosas, representa a la inventiva mecánica. Louis de Wohl llega más lejos, hasta atribuir los inventos de la segunda Guerra Mundial, incluyendo el radar, la penicilina y las V-1 y las V-2 a Urano atacando a ciegas; añadiendo que su peor y quizá más típica invención fue el terrible objeto super-uranio hecho de uranio 235, la bomba atómica. (Algunos astrólogos, sin embargo, achacan la bomba a Plutón.) También es considerado responsable de la Revolución Industrial con la que, según dicen algunos, su descubrimiento coincidió más o menos.
También es considerado el planeta de la rebelión y la excentricidad; pero debido a que toma siete años para pasar a través de un solo signo del Zodíaco, la mayoría de los astrólogos están de acuerdo en que su influencia recae sobre generaciones más que sobre individuos. Pearce, sin embargo, sostiene que puede ser muy poderoso en los nacimientos cuando entra en el aspecto con el Sol o la Luna, y atribuye los errores cometidos por astrólogos más antiguos a la ignorancia de su existencia. Considera a Urano «muy enemigo de la felicidad conyugal», pero admite que en realidad no existe todavía suficiente evidencia sobre él.
Raphael (que escribió cuando Urano todavía se llamaba Herschel, según el nombre de su descubridor) describe sus efectos como «verdaderamente maléficos». El primer-Zadkiel, aunque también lo considera más potente para el mal que para el bien, añade que pudiera conducir a un verdadero amor de la verdad. Pero Zadkiel no menciona la maquinaria, ni la democracia, con la que algunos astrólogos modernos asocian a Urano.
Pero aún hoy día parece existir un considerable desacuerdo entre los astrólogos sobre este planeta. Algunos le hacen (como a Neptuno, el siguiente planeta a descubrir) patrono de las cosas ocultas. Un astrólogo americano de finales del siglo pasado observó que el planeta «dominaba en el ascendente en el nacimiento de Mrs. Annie Besant», segunda presidente, después de Madame Blavatsky, de la Sociedad Teosófica británica. Furze Morrish (muy influido por la teosofía) al pedir «una aristocracia mundial de mentes integradas» requirió como pioneros a hombres como Franklin D. Roosevelt, en cuyo horóscopo está positivamente Urano. Pero, añade, «esto difícilmente podría suceder bajo el sistema electoral democrático».
Por otro lado, Rupert Gleadow insiste en que Urano es un defensor de la democracia. Señala que Acuario representa al hombre común, y que Urano, por derecho, debería ser su gobernador, puesto que Urano representa, entre otras cosas, la colaboración internacional y la fraternidad humana. Sobre la misma hipótesis, algunos astrólogos han dado a Urano el título de el emancipador. Ingrid Lind asocia este planeta con «el cambio dictado revolucionaria, desorganizadamente». La mayoría de los astrólogos aceptarían que está relacionado con el cambio; la cuestión está en qué clase de cambio. Gleadow se inclina por un cambio en la dirección recta (es decir, verdaderamente democrática) y por consiguiente opone a Urano no sólo al represivo Saturno, sino al misterioso y siniestro Neptuno.

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