Venus

Venus, cuyo jeroglífico se usa en zoología para indicar que un animal es femenino, es un planeta bueno y benéfico, pero no siempre proporciona un carácter fuerte. En la antigua Babilonia, con el nombre de Ishtar (diosa del amor), era el cuerpo celeste más poderoso después del Sol y la Luna, y su estrella de ocho puntas se encuentra a menudo esculpida en las piedras babilónicas. Tradicionalmente fue conocido por «la fortuna menor» (Júpiter, otro planeta benéfico, era «la fortuna mayor»). Gobierna a la adolescencia y es donador de la armonía, siendo en especial influyente en las relaciones personales y (más sorprendentemente) en los asuntos de dinero. Evangeline Adams sostiene que Venus es propenso a producir «los dilettantes del mundo»; puede hacerle a uno gracioso o perezoso, amable o indeciso. En esto es donde se necesita a Saturno. Como señala Pearce: «Si Venus está afligido, hay una tendencia a la disipación. Un amistoso rayo de Saturno sobre Venus es sumamente útil para fortalecer el carácter.»
Sus signos son Tauro y Libra y está muy íntimamente ligado con el maléfico Marte, ya que en la mitología figuró con el dios del mismo nombre. (Hornero cuenta una historia sobre los dos, cogidos juntos en una red.) Marte representa al sexo mientras Venus le presenta al amor; si se hallan en un buen aspecto del uno al otro, el presagio es excelente para los amantes que estén interesados. Pero si están en un mal aspecto, entonces ¡que no lleven nada a cabo!
Raphael asigna a Venus «los animales amorosos de la naturaleza», tales como el cisne (que también asigna a la Luna), el martín pescador, la golondrina, la tórtola, la langosta de mar, el salmón y el delfín. Sus flores incluyen a la violeta, la rosa, la azucena, y también gobierna muchos árboles frutales. Entre los vientos, suyo es el viento del sur, y su día es el viernes. Plinio, el autor romano de Historia Natural, creyó que este planeta tenía una influencia directa sobre los seres terrestres, desparramando cierta clase de rocío genital. De acuerdo con los textos puede (como era de esperar) hacerle a uno muy hermoso, pero cuando aparece en alguno de los signos no hace nada. Pearce escribe que Venus en Capricornio «da una estatura mediana, complexión pálida y enfermiza, cara delgada y enjuta, y pelo oscuro o negro». (En la discusión de Pearce sobre el color del cabello, Venus provee un buen ejemplo de las variaciones producidas cuando el mismo planeta se encuentra en diferentes signos: de una veintena, de tres a cuatro son verdaderamente rubios, tres auténticamente morenos, y el resto un término medio.)
Como de costumbre, Venus y «sus propiedades» quedan descritas de la forma más atractiva en el Calendario de los Pastores. Es «el apacible planeta Venus, un planeta femenino, señora de todos los amantes». En cuanto a sus propiedades, el hombre o mujer nacido bajo Venus «será un amante muy alegre, agradable y delicioso; en la mayoría de los casos tendrán ojos negros y cejas pequeñas, labios rojos y sonriente gesto. Amarán la voz de las trompetas y clarines, y serán cantantes agradables, con voz dulce…, y les deleitará grandemente el baile y los brincos, los saltos y cabriolas, y practicarán el juego del ajedrez, y las cartas, y desearán a menudo platicar sobre la lujuria y el amor, y codiciarán con frecuencia comidas dulces y bebidas como el vino, y frecuentemente se emborracharán, y desearán la concupiscencia y la contemplación de mujeres bellas, y lo mismo harán las mujeres con los hombres, y con frecuencia emplearán la lascivia carnal».
Los tipos de Venus, descritos aquí, parecen ser más sensuales que en la astrología moderna, donde la sensualidad procede más bien de Marte. Pero la sensualidad del Calendario no es del tipo del violento dios oscuro. El pasaje continua: «Desearán vestidos bonitos de colores alegres, con elegantes anillos de vanidad, y todos los placeres vanos del mundo, con ropas hermosas y ricas, pieles y piedras preciosas. Amarán las flores y los perfumes. Sin embargo, serán de buena fe, y amarán a los demás como a sí mismos. Serán liberales con sus amigos. Tendrán pocos enemigos. Si son morenos (de cara) tendrán un cuerpo bien proporcionado. Si juran, es verdad; se les puede creer. Y Venus gobierna los muslos del hombre. Cosas que saltan a la vista, como se suele decir, pero también agradables de conocer.

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